El otro día por casualidad encontré 3 apuntes que escribí hace algunos años y que pareciera que por ellos no hubiera pasado el tiempo.
Como este espacio es para compartir con ustedes las cosas que siento - y pienso - , les voy a dejar el primero de los 3 asuntitos que encontré guardados que hablan un poco de algunas situaciones de la música y su entorno en este país.
Ahí les va :
Qué pensaría uno si existieran películas y no hubieran cines para proyectarlas, qué pensaría uno si no existieran hospitales o clínicas para que las madres den a luz? Frustrante.
Algo parecido pasa con nuestro rock en el Perú. Debemos ser de los pocos países en el mundo en donde la música tiene que encontrar medios alternativos ( y poco eficientes ) de difusión.
Desde que tengo memoria siempre he sintonizado pura basura en las radios de Lima y lo peor de todo es que esta basura es siempre la misma.
Me he puesto a pensar y me digo: Quiénes son los responsables de ésto? Quiénes se han dado el derecho de controlar el gusto y la demanda por las producciones locales? . Te invito a prender el radio y escribir en un papel cuantas veces escuchas una canción de esas “bandas representativas del * ¿ rock nacional?”.Hasta siento vergüenza ajena. A veces siento que los programadores son retrasados mentales. Deberíamos otorgar algunos premios a los más representativos y hacer pública la carencia de sentido que los encargados de mostrar la música en el dial tienen.
No sé si alguno de ustedes, queridos lectores se ha dado cuenta que muchas emisoras (al menos hasta un tiempo), se abanderaron, “se pusieron la camiseta” y se autodenominaron las defensoras del rock peruano. Pura mierda. Se hizo una vez más un conglomerado de los mismos intérpretes de siempre , que gracias a su poco talento pero buenas conexiones logra cada vez que quiere colocar un “nuevo hit” en nuestras FM´s.
Hasta hace no mucho se logró conseguir gracias a un puñado de mártires y valientes músicos de la “otra escena”, la independiente, la sufrida ; que existieran en el mismo espacio de tiempo una gama de programas avocados meramente a la difusión imparable de esas bandas con músicos que no saltan en autos ranas o que les importa un carajo si alguien quiere un viaje a Londres.
Creo que se hizo mucho en ese momento, el asunto aquí es que queramos o no , estos programas andaban muy lejos de llegar a un público realmente masivo, para convertirse sin querer en programas captados únicamente por la gente que conocía lo que se pasaba.
Los radio escucha teníamos que esperar hasta altas horas de la noche para oír a nuestras bandas preferidas. Teníamos que luchar en muchos casos contra el fantasma del AM para llegar a discernir con las justas qué canción se estaba pasando en esos momentos. Los intentos en FM, mucho más arriesgados dada la coyuntura, sirvieron de mucho pero también se tuvieron que enfrentar a un problema básico : Éstos programas eran transmitidos en horarios en los que las radios percibían la menor cantidad de audiencia.
Algunos casos como los de Sergio Galliani y Juan Carlos Guerrero marcaron ciertos hitos. Consiguieron tener audiencias importantes y consistentes a pesar de lo difícil que era mantenerse despierto o despertarse para oír un poco de verdadero rock.
Se puede seguir con lo mismo unas mil líneas más, pero en resumen lo que se quiere decir con esta primera reflexión, es que mientras no exista una real voluntad y un real compromiso por parte de las radios de pasar sin discriminar cualquier vertiente de calidad que nos ofrezca nuestro rock nacional, pasarán al menos unos veinte años más para que el rock peruano despegue y sea una manifestación realmente masiva. De seguir esta actitud, seguramente veremos en 2 décadas más otro intento cómico de reunir en algún estadio a una masa significativa de gente con una oferta de músicos que sabe Dios quién les otorgó el título de “exponentes del rock peruano”.
