
Hace un rato estaba conversando con mi primo Alvaro sobre el tema de las licencias para bares y afines en esta nuestra querida Lima.
Cambié el tema de conversación medio rápido porque el asunto me pone un poco de mal humor y empezamos a tocar el tema de los viajes a Europa.
Me puse a pensar en la dependencia que se ha generado al uso del papel para solucionar tantas cosas.
Cómo es no? Si tienes pasaporte azul o comunitario la cantidad de cosas a las que puedes tener acceso. Abres tu billetera, rascas y no sale más que una pelusa del pantalón donde la guardabas , pero si la abres y de pronto encuentras un billete de 100 mangos, cómo cambia la figura.
Y ni qué decir si estás lejos de tu casa , encuentras a duras penas un baño porque los frejoles hicieron efecto y puedes morirte ahí mismo si no hay un rollito de ph.
No menciono los libros, porque leo poco bajo ese formato, pero sí para alguna gente también es bastante esencial en su vida.
