Transmisión n 2.

Cuando me acerque al río y el reflejo del agua me muestre que no puedo más , me dejaré caer y con la mirada nublada intentaré llamarte al menos con el pensamiento.

Cuando esas manos pálidas se pierdan entre las ramas y las hojas secas procuraré que sus dedos apunten hacia tu lado para dejar las huellas como el cuento de los niños y la casa de caramelos.

Se podrá encontrar a alguien que quisiera perderse pero no lo dejan? Puede ser.El escondite perpetuo en el árbol de la soledad deja siempre una vela prendida para acompañar el canto de los grillos y las estrellas fugaces que no se cansan de vigilar.

Las rodillas tiemblan, se camina mucho y no se llega a nada. Pero como cocodrilo sigiloso que levanta la mirada para devorar al venado. Si, mucha hambre pero pocas presas. Igual se nos hincha el estómago, el aire y las esperanzas son como ese plato de arroz que guardas en la mochila, como ese último vaso de agua antes de ir a acostarte.

Si me preguntas cómo, te voy a decir no sé , si me preguntas cuándo te regalaré un etcétera. El reloj marca las horas hacia atrás y mis Febreros siempre tienen un poco más de días.

El sueño invade, no tanto , pero ya asoma. Sábanas, luces , cuadros.

Hasta otro momento transmisión número dos , que sueñes con los elegidos.

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