
Hace unos meses, cuando recién comenzó esta nueva fiebre de conciertos internacionales en LIMA (no en el Perú), amigos míos relacionados a la música y gente que no, pero que quería saber mi punto de vista, me preguntaron sobre mi visión del futuro relacionada a todo esto.
A mí a veces ya hasta me da cosa hablar porque siempre da la maldita casualidad que me preguntan sobre cosas a las que no les veo un gran futuro y estoy segurísimo que para muchos soy una especie de pesimista renegón que todo lo ve color caca.
La verdad me importa un pito ,al final es reconfortante decir “yo te avisé”, “yo te lo dije” y por último… PARA QUÉ CARAJOS ME PREGUNTAN?!!!!
Aunque mi círculo de movimiento musical fue otro, yo personalmente veo en esto de los conciertos internacionales algo muy parecido.
A inicios del 2000 , el boom de los festivales era imparable. Festivales todos los fines de semana, escenarios bonitos (y a veces no tanto), presupuestos y equipos que antes eran impensables, formación de bandas nuevas cada segundo, ilusiones ,proyecciones y todos los ones que quieran ( si, también hartos huevones y mongolones) hicieron que más de uno (y me incluyo) dijera a voz en cuello : Al fín el rock peruano va a despegar ¡!! . Hurras y demás pintaron un cuadro prometedor, increíble , casi de fábula. Pero qué pasó? Se abusó de eso, aparecieron organizadores criollones y pendejeretes, se sumó la improvisación y pa pa pan: Todo se fue al carajo. Ya no hay locales, las mejores bandas se separaron, el público tiene menos C.I. que dos tiras de mondongo y un sinfín de etcéteras más.
OJO, no digo que vaya a pasar lo mismo - necesariamente -con esto de los conciertos internacionales, pero hay un punto clave que considero si se está repitiendo. Se está abusando de la oferta en periodos de tiempo muy cortos y eso a la larga va traer consecuencias.
Seamos honestos, cuántos de ustedes puede pagar 500 soles (o más) cada 20 días para ir a un concierto (ok paga 20 0 30, sal con olor a sobaco, choreado y diciendo : yupi los vi a un kilómetro de distancia). Si se hace una escala, esos 500 soles para otros es como pagar esos 30 , 50 0 100 de otras entradas y estoy seguro que más de uno ha vendido hasta su play station para ir a ver a Oasis o a Kiss.
A mí me parece increíble que por fin nuestro país pueda disfrutar de espectáculos como éstos y no conformarse con el puñado de orquestas basura de sus sonidos norteños que tanta caca ha metido en las radios. Pero espero que la gente que se encarga de manejar todo esto, no abuse del público y sepa manejar mejor los tiempos y las propuestas para que no tengamos que decir pronto “fue bonito mientras duró”.
“ i wanna rock n´roll all nite and party every day” , pero suave que every day nadie aguanta…
